jueves, 18 de mayo de 2017

LA CALLE YANACOCHA (EX CALLE DE SANTO DOMINGO)

La larga línea amarilla pintada en un mapa del S XVIII, es la Calle Yanacocha de la Ciudad de La Paz. Fue pintado por Florentino Olivares, para rememorar el cruento sitio al cual fue sometida (1.781). En esa época se llamaba la “Calle de Santo Domingo”, por la iglesia que se encuentra en su recorrido. Comenzaba a orillas del Río Choqueyapu (en a), y subía desde este tapial[1] inicial hasta el otro que estaba al final (en b). Ambos marcaban en ese entonces, los límites de la ciudad.


Pues bien, por esta calle me decidí a navegar, de principio a fin y aún más allá, para ver si algo queda de la arquitectura colonial: ¡Usted dirá!

PRIMERO LAS VISTAS DE “a” a “b”.

Este el inicio de la Calle. Estamos en el punto “a”. De aquél entonces, hoy no queda ni el tapial ni el cenizal. Esta palabrita derivada de cenizas, tiene un significado especial. Indica el lugar aledaño al rio, donde se echaba la basura y donde la gente que no tiene sirvientes hace sus necesidades y donde se botaban las palanganas de los que si los tenían. ¡Total, el río hacía desaparecer las ofensas! Recién en 1.913, la Alcaldía solicitó al Ing. H.J. Bingham Powell. un estudio para consruir un alcantarillado.
Hoy es una esquina soberbia, pues en ella se levanta uno de los más importantes edificio de la Ciudad.
  

 Un poquitín más arriba, se distingue el edificio amarillo del Ministerio de Trabajo, construido en la primera mitad del S XX. Acerquémonos: 


 Al frente del ministerio, se encuentra el tétrico edifico que el MNR (1952-1964), utilizó para detener y torturar a los presos políticos: El “Control Político”. Aquí danzaron de dolor nuestros padres y abuelos. En la actualidad es utilizado por la Facultad de Tecnología de la UMSA, siempre y cuando cesen los lamentos. 


Sigamos subiendo, hasta llegar a la esquina de la Calle Comercio. Esta casona, algo más viejita, muestra la influencia de la arquitectura francesa de fines del S XIX e inicios del XX.


En frente ala anterior casona, edificaciones afrancesadas que, a lo largo del tiempo han venido “modernizándose”.



Un poco más arriba, nos topamos con esta casa de la esquina (que antes ocupaba la famosa Librería Bolívar), que carga balcones de aire francés. Al frente, al otro lado de la calle, se ve el imponente edificio del ex Banco Central, edificado por los liberales a principios del S. XX.


Ahora, con ustedes la arquitectura francesa de la actual Fundación del Banco Central (ex-Banco Central).


 Hasta que aparece la culpable del nombre de la calle: La Iglesia de Santo Domingo. Este hermoso monumento colonial con una portada concebida y edificada dentro de la corriente arquitectónica del “barroco mestizo”.



Si bien su interior es neoclásico, su exterior está adornado por columnas salomónicas que cargan, uvas, flores y piñas, que representan la naturaleza americana, tan vinculada a los símbolos religiosos católicos (el “barroco mestizo”).



Con ustedes el Colegio Ayacucho. Inicialmente parte del Convento de Santo Domingo, hasta Don José Antonio de Sucre, el Mariscal de Ayacucho, decidió convertirlo en 1.825 “Escuela de Artes y Oficios”. Más tarde, en estas edificaciones, funcionó, durante algún tiempo la Universidad Mayor de San Andrés.
Al frente el viejo edificio de la Confederación del Trabajo de Bolivia (actual COB).


 Y seguimos subiendo por estas calles con balcones neoclásicos de principios del siglo pasado.



Por estas calles estrechas que poco han cambiado

 Hasta llegar a nuestro punto “b”, final de la Calle de Santo Domingo, final de la ciudad. Ahí donde usted ve ese edificio redondo de color blanco, empezará una nueva aventura.


FIN




[1] Muro bajo de adobe, construido por los indios del lugar, con toda seguridad.

martes, 26 de julio de 2016

AVENIDA MONTES (SEGUNDA CUADRA)

En la unión entre Montes e Ingavi

El viejo Hotel Avenida

Una mirada hacia el final de la Av. Montes
El típico cielo azul que tanto amamos los paceños y paceñas.
La esquina, pero no del pecado.

El poderoso Cine Teatro México, donde nos metíamos con nuestras chicas.
Más franchute imposible. Pero fíjese en la puerta de entrada, por ella le invitaremos a entrar en un instante.

La puerta, el saguán y al medio el patio con su fuente.

Un edificio de adobe de dos pisos.

Los balcones

La Avenida Antofagasta que llega hasta la terminal de buses, marca el fin de nuestra travesía.

lunes, 25 de julio de 2016

LA AVENIDA MONTES (PARTE I)


Quién no ha tenido la misma actitud soñadora, al inicio de la Av. Montes, que la que inunda a este joven apoyado en el barandado. Pues bien nuestro recorrido empezará justo en esa mirada.






¿Su mirada se habrá posado en este este lugar?








¿O en el baño público que queda justo a la derecha?
















¿O estará pensando en los tramites y negocios que se ventilan a diario en sitios como este?













Es que antes esto era la Plaza Pérez Velasco, el centro de la paceñidad y desde el Siglo XX de la bolivianidad.










Esta es la entrada de la Calle Comercio. En la base de la moderna pasarela, han nacido desfiladeros que son aprovechados por los vendedores.









El mismo reloj de antaño, sigue controlando las citas y confidencias que, por diversos motivos se producen en estos sitios.






El ingreso a la Calle Comercio.










El "Lido", centro de conjuras, de reuniones familiares y "chelas" frías, ha quedado casi a trasmano.








Al otro lado, el inicio de la Calle Evaristo Valle. A la izquierda de la foto se puede observar el ingreso al nuevo Mercado Camacho.







Pero volvamos a nuestra Avenida. El lado derecho de la Avenida, es el que guarda varias reliquias arquitectónicas.









El lado izquierdo no, pues donde hoy están las jardineras, antes estaba una pared que ocultaba el Río Choqueyapu y claro, no se podían erigir edificaciones. Hoy, embobedado el río, la mayoría de las construcciones son edificios en distintos estilos que han aplacado el viejo aire francés y liberal de la zona.






Los nuevos jardines dividen la mirada y dan más soltura a quien decide observar el horizonte.













Subiendo un poco más...















Encontramos una arquitectura inspirada en las corrientes francesas, tan de moda en La Paz a principios del Siglo XX.











Se rumorea que este edificio fue diseñado por el Arquitecto Emilio Villanueva Peñaranda.






(Pero no crean que nos hemos olvidado: Con ustedes la ex-"Calle del Pecado", la Condehuyo).







Una nueva toma de la casa atribuida a Villanueva, justo en la esquina con la Calle Ingavi. Cuando bajas por esta Calle para tomar la Montes, sientes en el alma una muy agradable impresión.








Al frente, el moderno edifico del TAM. Más abajo la pasarela en la cual encontramos al joven que guía nuestro paseo.













El mismo encuentro de la Calle Ingavi con la Avenida Montes.









Antes era calle, ahora es un pasaje que desemboca en la Plaza Riosiño.


lunes, 12 de octubre de 2015

EL PARQUE BOTÁNICO

Bienvenidos al club de los árboles


Sus formas recuerdan el regazo materno



Un condor envuelto por palmeras
Chueco, pero palmera, caracho
La paz en La Paz
Mi ex-casa al fondo



La luz se filtra entre las hojas para confundirnos con sus tonos
Marina por detrás
Marina Nuñez por adelante. 
La prueba de que el tiempo es circular
Llenos de recovecos y secretos, 
como nuestras vidas
Una mirada a Villa Armonía
Las flores blancas de Maribel (¿o no podía tenerlas?)
Pasamos, pero ellos continúan y continuarán
Escaleras al cielo de Led Zeppelin














El bello tronco rojo de la keñua








Un eucalipto bebe



Pequeñas flores amarillas


Más Marina
Sin complejos, hasta el cielo
El retorno de sin complejos hasta el cielo




La parte de atrás, colindante con el final de la Calle Villalobos
El jardín de los senderos que se bifurcan
Eucaliptos australianos más andinos que el chuño
Mirada desde un extremo ¿adivinas cuál? 
Otra mirada a Villa Armonía






¿Al final, las escaleras al cielo terminan en el infierno?
Al fondo, Villa San Antonio (bajo)
Nuevamente los orgullosos eucaliptos


Vista desde la calle, ya a la salida.